Consejos geniales para mascotas durante los días más calurosos del verano.

El calor extremo es una de las principales causas de emergencias veterinarias en la temporada de verano. A diferencia de los humanos, los perros y gatos no sudan a través de la piel para regular su temperatura; los perros liberan calor principalmente jadeando y a través de las almohadillas de sus patas, mientras que los gatos dependen aún más de la evaporación por vías respiratorias, lo que los hace especialmente vulnerables a los golpes de calor. Depende de ti, como tutor, ayudarles a mantenerse frescos y seguros durante los días más calurosos del año.

Rutina de paseos

  • Camina temprano en la mañana o al atardecer, evitando por completo las horas de sol pico, generalmente entre las 11:00 a.m. y las 4:00 p.m.

Prueba el asfalto o el cemento con el dorso de tu mano durante al menos 5 segundos: si no lo soportas, está demasiado caliente para las almohadillas de tu mascota y puede causarle

  • Reduce la intensidad y duración del ejercicio en días de calor extremo, sobre todo en razas braquicefálicas como bulldogs, boxers o gatos persas, que tienen mucha más dificultad para disipar el calor.

Hidratación y refresco

  • Coloca varios bebederos con agua fresca y limpia en distintos puntos de la casa, y revisa que nunca se vacíen durante el día.
  • Prepara cubitos de hielo con caldo de pollo o de huesos bajo en sodio como premio refrescante y motivador en los días de más calor.
  • Usa toallas húmedas frías sobre el lomo, el vientre o entre las patas, o invierte en almohadillas refrigerantes, especialmente útiles para razas de pelo denso como huskies o pastores.
  • Considera ventiladores o aire acondicionado en las horas centrales del día si tu mascota pasa tiempo sola en casa.
  • Nunca le rapes completamente el pelaje pensando que ‘sentirá menos calor’: el pelo también actúa como aislante natural contra el sol.
Señales de alerta por golpe de calor
  • Jadeo excesivo y muy rápido, encías muy rojas, azuladas o pálidas, babeo espeso y pegajoso.
  • Debilidad, tambaleo, vómitos, diarrea o descoordinación al caminar.
  • Temperatura corporal por encima de los 39.5°C: en estos casos, moja a tu mascota con agua tibia (no helada) en camino a la clínica veterinaria más cercana.

Nunca dejes a tu mascota dentro del auto, ni siquiera por unos minutos ni con las ventanas entreabiertas: la temperatura interior de un vehículo puede duplicarse en menos de 15 minutos, incluso en días templados, y resultar fatal. Si ves un animal en esta situación en un estacionamiento, alerta a seguridad o a las autoridades locales de inmediato.

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